¿Qué es?

El cáncer de mama se origina cuando una célula de un conducto mamario cambia y se transforma en otra distinta, que ya no responde a los estímulos normales, comenzando a crecer y reproducirse de manera descontrolada, por lo cual se las conoce como células anárquicas. Al dividirse sucesivamente, este grupo de células conforma un pequeño tumor que irá creciendo de manera paulatina y, si no es detenido a tiempo, puede invadir los tejidos vecinos, los ganglios linfáticos regionales y también otros órganos del cuerpo.

Dejada a su propia evolución, esta enfermedad puede ser mortal; pero detectada de manera temprana tiene una alta tasa de curación.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de mama?

En sus estadios iniciales, suele ser asintomático. Pero – según el estadio y tipo de cáncer-puede manifestarse como un bulto en la mama, una zona indurada, con o sin enrojecimiento de la piel o edema, una retracción, derrame por el pezón, o a través de un bulto en la axila.

¿Hay distintos tipos de cáncer de mamas? ¿Cuáles son?

Existen diferentes formas histológicas, que pueden ser in situ o infiltrantes.
El carcinoma ductal es el más frecuente, le sigue el lobulillar y otras formas específicas como los medulares, mucinosos, tubulares, sudoríparos, adenoide quísticos y metaplásicos.

¿Cuáles son sus factores de riesgo?

Pese a que en la mayoría de las veces se desconoce la causa que provoca el desarrollo de la enfermedad, las investigaciones científicas han identificado los factores que aumentan estas probabilidades y aquellos hábitos que contribuyen a reducir el riesgo de cáncer de mama.

Estos factores se dividen en “no modificables” -es decir, aquellos que no podemos evitar y aumentan las posibilidades de que se genere la enfermedad – y “modificables”, que consisten en medidas higiénico-dietéticas que podemos incorporar para reducir el riesgo de cáncer de mama.

Factores de riesgo no modificables
Sexo
Las personas que tienen mayores riesgos de desarrollar cáncer de mama son las mujeres, de hecho, el cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente en la mujer, y si bien puede afectar también a los hombres, la proporción es mucho menor (es cien veces más frecuente en la mujer que en el hombre).

Edad
La edad aumenta las probabilidades de tener esta enfermedad, afectando especialmente a aquellas mujeres cercanas a la menopausia, aunque en los últimos años se ha observa a nivel mundial, la detección de la patología antes de los 40 años.

Antecedentes familiares
De todos los factores conocidos que aumentan el riesgo de aparición de cáncer de mama, la historia familiar es uno de los factores con más peso.
La presencia de un familiar de primer grado (madre, hermana, hija) con cáncer de mama aumenta el riesgo de padecer la enfermedad entre 1,5 a 3 veces por sobre la población general. Este riesgo aumenta cuanto más temprana es la edad de aparición en el familiar afectado, y con el número de casos en la familia.
Si bien la mayoría de las mujeres que presentan un cáncer de mama no tienen familiares afectados por esta enfermedad, los antecedentes familiares de cáncer de mama, ovario u otros tipos de cánceres son un factor de riesgo y deben ser siempre tenidos en cuenta en la consulta mastológica. Es importante conocer quiénes son los familiares afectados, tanto en la rama materna como paterna, así como también la edad en la que tuvieron la enfermedad.

¿El cáncer de mama es hereditario?
El cáncer genético o hereditario es el factor de riesgo más importante, pero no el más frecuente. Sólo ente un 5% y 7% de las pacientes portadoras de un cáncer de mama tienen una base genética en su origen.

Puede sospecharse de un caso de cáncer de mama hereditario cuando aparece en familias en las que padecieron la enfermedad más de un familiar de primer grado (madre, hermana, o hija), o más de dos de segundo grado (tía, abuela); a edades tempranas (menores de 45 años); en forma bilateral (afectando a las dos mamas); en miembros masculinos de la familia; o en ciertas etnias.

El mastólogo, luego de evaluar la historia personal y familiar, y en caso de detectar que la paciente pueda tener este particular riesgo elevado, indicará la realización de pruebas específicas para identificar las mutaciones en genes como el BRCA 1 y BRCA 2, que puedan favorecer el desarrollo de la enfermedad.

Factores de riesgo modificables
Hasta el momento no existen vacunas para evitar el desarrollo del cáncer de mama y, como se explicó anteriormente, muchos de los factores de riesgo no pueden modificarse. Sin embargo, existen otros que sí podemos controlar para reducir las posibilidades de desarrollar la enfermedad.

¿Qué factores modificables elevan el riesgo de desarrollar cáncer de mama?

  • Sobrepeso: las mujeres obesas y con sobrepeso (BMI mayor a 25) tienen más riesgo de padecer un cáncer de mama y de volver a tenerlo (recurrencia) que las mujeres que tienen un peso saludable. Esto se debe a la producción de estrógenos en el tejido graso.
  • Falta de ejercicio: las personas que realizan actividad física pueden controlar de forma más eficiente el peso, reduciendo así los niveles de grasa en su cuerpo.
  • Alcohol: puede aumentar los niveles de estrógenos en nuestro cuerpo así como también puede aumentar el riesgo de cáncer de mama y de otras localizaciones al dañar el ADN de las células. Las mujeres que consumen tres tragos semanales tienen un 15% más de riesgo de cáncer de mama que las mujeres que no consumen bebidas alcohólicas
  • Tabaco: fumar no sólo aumenta la posibilidad de desarrollar cáncer de mama u otros tipos de cánceres sino que también puede producir otras enfermedades que compliquen el tratamiento del cáncer de mama (alteración de la vascularización y circulación sanguínea , afecciones pulmonares).

¿Qué hábitos contribuyen a reducir el riesgo de contraer cáncer de mama?
Para reducir al mínimo las posibilidades de desarrollar un cáncer de mama, se aconseja llevar un estilo de vida saludable y adoptar hábitos que contrarrestan a los factores de riesgo modificables:

  • Mantener un peso adecuado
  • Hacer ejercicio con regularidad
  • Limitar el consumo de alcohol
  • No fumar
  • Tener una dieta variada y nutritiva.

¿Puede prevenirse?

  •  El cáncer de mama no se puede evitar (prevención primaria), sin embargo, sí se puede diagnosticar tempranamente (prevención secundaria) en estadios donde el cáncer en más del 90% de los casos es curable.

    Es decir que, aunque no hay un método para prevenir el cáncer de mama de manera absoluta, podemos detectarlo de manera precoz a través de estudios por imágenes, principalmente la mamografía.

    Asimismo, es posible adoptar medidas para disminuir el riesgo de desarrollar la enfermedad (Véase Factores de riesgo modificables).

  • ¿Qué es el autoexamen?
    Toda mujer debe familiarizarse con la manera natural en que lucen y se sienten sus mamas e informar inmediatamente a su médico cualquier cambio que note en ellas. En este sentido, el autoexamen permite que las mujeres tengan un conocimiento de su cuerpo y de sus mamas. Sin embargo, no es una herramienta de diagnóstico precoz dado que cuando un nódulo es palpable suele tener al menos 1 cm de diámetro, es decir que la enfermedad no se encuentra en sus estadios iniciales.

    En caso de que la paciente detecte algún signo de alarma en las mamas -palpar un nódulo, observar un tironeamiento de la piel de la mama o del pezón, notar enrojecimiento y edema de la mama, entre otros – la consulta con el mastólogo debe hacerse de manera inmediata, independientemente de la edad y de la fecha de su último control.

 

Tratamientos

El tratamiento del cáncer de mama puede incluir una única o varias opciones, de acuerdo a cada caso en particular. Generalmente, se apoya en tres “soportes”: la cirugía, la radioterapia y el tratamiento sistémico. Este último incluye la quimioterapia (drogas que se dan por vía endovenosa) y la hormonoterapia (medicación que se toma por vía oral).

¿Qué es una mastectomía?
La mastectomía es una operación donde se extirpa todo el tejido mamario.

¿Cuánto tiempo duran los tratamientos?
La duración del tratamiento depende del esquema terapéutico necesario en cada caso.

Habitualmente, los tratamientos con quimioterapia pueden durar de 4 a 6 meses y siempre es el primer tratamiento que se indica (de ser necesaria) luego de la cirugía.

La radioterapia dura aproximadamente un mes y medio, y se realiza al finalizar la quimioterapia.

La hormonoterapia se indica por tiempos prolongados de 5 a 10 años, de acuerdo al caso.

¿Cuáles son los efectos secundarios de los tratamientos?
Los efectos secundarios son diferentes de acuerdo al tratamiento del cual estemos hablando. La cirugía tendrá como principal efecto secundario los cambios en la sensibilidad en la zona operada, durezas, cicatrices, etc. Estas molestias son habituales en el post operatorio y van disminuyendo con el tiempo.

La quimioterapia puede ocasionar caída del cabello, cansancio, irritación de las mucosas, sensibilidad diferente en la palma de los pies y las manos, diarrea, etc. Estos efectos adversos también disminuyen a medida que nos alejamos del momento del tratamiento. Asimismo, mientras se está realizando esta terapia, pueden bajar las defensas y haber un mayor riesgo de infecciones.

La radioterapia produce principalmente cambios en la piel, que pueden semejar una quemadura solar y generalmente se tratan fácilmente con medidas locales.
La hormonoterapia pude tener como efecto secundario los síntomas similares a la menopausia (sofocos, calores, modificación del peso corporal, aumento de las trombosis o engrosamiento del endometrio). También puede haber dolores óseos, pero esto dependerá de la droga que se elija para el tratamiento.

¿En qué consiste la reconstrucción mamaria?
La reconstrucción mamaria consiste en un tratamiento que mediante diferentes técnicas y con tejidos propios de la paciente o no, intenta devolver la silueta mamaria perdida durante la mastectomía, con un criterio de simetría y armonía del esquema corporal.

La reconstrucción mamaria constituye una parte fundamental del tratamiento del cáncer de mama. El procedimiento ha demostrado que no pone en riesgo el control de la enfermedad, como así tampoco obstaculiza su diagnóstico o tratamiento.

En 2013 se sancionó la Ley 26.872 de Cobertura de Cirugía Reconstructiva como consecuencia de Mastectomía por Patología Mamaria. De este modo, la reconstrucción mamaria pasó a ser un tratamiento que, por derecho, le corresponde a toda mujer que se haya realizado una mastectomía.