El Parkinson es una enfermedad del sistema nervioso que afecta a las estructuras del cerebro encargadas del control, la coordinaci√≥n del movimiento y la postura. Una de esas estructuras es la denominada ‚Äúsustancia negra‚ÄĚ, que contiene un neurotransmisor esencial para la regulaci√≥n del movimiento: la dopamina. En el Parkinson, este neurotransmisor se encuentra disminuido.
Los signos y s√≠ntomas principales de la enfermedad son: lentitud de movimientos, dificultad para iniciarlos, temblor de reposo, rigidez muscular e inestabilidad postural. Inicialmente la enfermedad puede afectar un solo lado del cuerpo y presentarse con signos y s√≠ntomas secundarios como la disminuci√≥n del volumen de la voz, el tama√Īo de la escritura, el balanceo de brazos, la constipaci√≥n, el aumento de la saliva, trastornos del sue√Īo, depresi√≥n y trastornos cognitivos. La causa a√ļn se desconoce, aunque los especialistas sospechan que se da la ‚Äúhip√≥tesis del doble golpe‚ÄĚ: un gen determinar√≠a la predisposici√≥n a desarrollarla, pero necesitar√≠a de un factor ambiental, el ‚Äúsegundo golpe‚ÄĚ, para contraer efectivamente la enfermedad. Las investigaciones postulan que factores ambientales como toxinas, contaminantes, herbicidas y pesticidas podr√≠an causar la enfermedad en personas susceptible gen√©ticamente, aunque solo se trata de una de las hip√≥tesis. Si bien en la mayor√≠a de pacientes no es hereditaria, sobre todo si comienza¬†despu√©s de los 50 a√Īos, se han identificado varios genes responsables en una minor√≠a de casos heredados.
El Parkinson afecta a una de cada mil personas, seg√ļn estimaciones confeccionadas a partir de studios internacionales. De acuerdo con estos n√ļmeros, en la Argentina habr√≠a unas 40 mil personas con Parkinson. La edad media de comienzo est√° en torno a los 55 a√Īos y, aunque existen formas tempranas de la enfermedad (un 5-10% de los pacientes tienen menos de 40 a√Īos), la mayor√≠a tiene entre 50 y 80 a√Īos.
Estudios epidemiológicos indican que entre las personas que toman café habitualmente hay un menor índice de enfermos de Parkinson. La cafeína tendría efectos sobre el sistema motor, como el de aumentar el alerta y la destreza motriz.
La detección tardía y errónea del Parkinson no es infrecuente. Muchos pacientes son diagnosticados y tratados por otros problemas. El método de detección más importante es el clínico, por eso resulta clave en la evaluación y el tratamiento integral a cargo de un especialista en Parkinson. Como en gran parte de las enfermedades neurológicas, la detección temprana y adecuada es una manera de anticiparse al futuro.